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domingo, 13 de diciembre de 2009

UNA NUEVA ACTIVIDAD: VISITAS AL ASILO DE SAN ANTON


El grupo de jóvenes de San Juan Bautista ha comenzado este sábado una nueva actividad. A partir de ahora y hasta que Dios quiera, cambiaremos la catequesis por la visita al Asilo de San Anton un sábado al mes. Aquí os dejo la narracion de Juandi, uno de los jóvenes que nos cuenta su experiencia.


"Hoy hemos estado en la Residencia de Ancianos de San Antón. Nos hemos separado en tres grupos que han ido rotando y así hemos podido conocer a muchas mujeres que tenían muchas cosas que contarnos, aunque unas tenían mas vitalidad que otras; pero lo que es innegable es que nos han recibido con los brazos abiertos.
Después de hablar con ellas hemos estado ayudando en la cena, poniendo y quitando la mesa, sirviendo la cena….

La tarde ha sido una experiencia que personalmente a mi me ha llenado mucho, porque la sensación de ver que podíamos sacar a esas mujeres una sonrisa con nuestra simple presencia ha sido maravillosa.
Esto nos enseña que ayudar a los demás no es solamente dar dinero, comida o ropa, si no que también podemos ayudar con nuestra simple compañía porque hay personas que se sienten solas"


Juan Diego Egido.

2 comentarios:

chuzu dijo...

esta experiencia es algo muy enriquecedor ,la verdad es q cuando he salido tenía una sonrisa de oreja a oreja y no la podía quitar. Creo q los que más nos eniquecemos y aprendemos de estos no son las personas q visitamos sino nosotros mismos. También me ha gustado la charla con la madre superiora, y me ha encantado unas frases que nos ha dicho :
Una cerilla puede encender un fuego asi que imaginaos lo que podeis hacer para cambiar el mundo.
Mirar lo que Jesucristo hizo con solo doce apóstoles.
Ha sido una experiencia llena de alegría, luz y esperanza tanto para nuestro grupo como para las señoras que tan bien va con el tiempo litúrgico en el que estamos.
besos Arantxa

Anónimo dijo...

Al igual que le ha pasado a Arantxa, yo he salido feliz y reconfortada como ya hacía tiempo que no me sentía.
Nunca sabes lo que puedes ayudar hasta que lo intentas, porque como ha dicho Juandi, no todas las ayudas son dinero, comida, ropa...nosotros, los jóvenes, no disponemos de recursos para mandar grandes cantidades de dinero para realizar esas ayudas a los países del tercer mundo, que estoy de acuerdo que tan necesarias son, pero ayudar y ser cristiano, pude hacerse de muchas maneras.
Éstas señoras que hemos conocido hoy, gracias a Dios disponen de comida, refugio, ropa y los cuidados que necesitan, pero todos sabemos que eso no es suficiente y lo que más felices nos hace sentir a veces es la compañía, el cariño y las palabras de los demás y eso es lo que hemos intentado hacer nosotros hoy.

Yo además de sentir que he podido ayudar mucho de una manera muy sencilla he sentido que estas ancianas también pueden aportarme mucho a mi: me he reído y he recibido abrazos y besos sinceros llenos de gratitud, además de muchos más piropos que en lo que llevo de vida!
Desde luego ha sido una experiencia muy bonita.
Repetiremos seguro.

Besitos, Rebe.